7.3.08

SERES SOÑADOS - Minipresentación, edición #45

Imagina que estas líneas las escribe esa primera persona que en secreto amaste en esos inicios de la juventud adulta. Imagina con fuerza para que resulte. Ya recuerdas sus facciones, movimientos, esa impronta dejada en tu realidad, en tu mundo de entonces, capaz de hacerte pensar. Imaginar. Sentir. De seguro no sabes que he muerto hace ya algún tiempo. Después de todo sólo fui para ti una ilusión, una quimera, el símbolo de una idea que sólo existía en la intimidad de tu mente. Ni siquiera sabía entonces lo que pensabas de mí. ¡Qué inseguros somos a veces para mostrarnos! Se necesita mucha madurez. Y ya más nunca tuvimos la posibilidad de un contacto. Así que de seguro desconoces cómo terminó todo, y está bien así. Si no, supongo que debe ser triste. Nunca lo experimenté entonces, pero me viene al recuerdo la imagen de ese viejo tío llorando en una alegre fiesta de año nuevo, con un vaso de ron casi colgando de la mano, la guitarra olvidada a un lado en el piso y la cruel explicación que me dio: “Es que estoy enamorado de una muerta. Por siempre ahora, de una muerta”.

Pero no importa. Lo sepas o no, todos esos son minúsculos detalles de la vida que quedaron en otro tiempo para siempre. En mi forma no hay pasado, no hay presente, no hay espacio grande o pequeño, lejano o cercano. Ser o estar no significan nada, pues estoy donde quiero, soy lo que deseo. La gente suele pensar que al morir vagamos por el mundo o nos vamos a un sitio indefinido, pero no es así. Existimos con el recuerdo que puede ser eterno, y actuamos con el poder de la imaginación que no tiene límite, no conoce restricciones de tiempo y espacio. Sin embargo, a veces nos entregamos a esos límites que tenía la vida. Y podemos nuevamente degustar esas fracciones de tiempo en los que cabía toda la luz hermosa y cálida del sol al morir, el aroma contenido en un puñado de moléculas en medio de la selva, la sucesión de vibraciones armoniosas y precisas de las notas de una orquesta o incluso la sensación que produce un recuerdo, un poema, una historia debidamente contada. Pero igual que el tío de otro tiempo, no podemos más nunca volver a sentir eso que siente la persona enamorada, la persona que desea, que busca y a veces no encuentra. Esa sensación hormonal, corporal, que nos afecta como seres vivos, no se vuelve a sentir aunque se busque con denuedo. Sólo podemos tratar de recordarla. Intentar entenderla. O, tal vez, me equivoco y sólo ha sucedido que yo no he podido hacerlo en esta existencia onírica.

Te pedí que imaginaras con fuerza para que sintieras igual que el editor de esta página, que me soñó hace poco, después de enterarse de las cosas que busca la gente que entra a miniTEXTOS y qué palabras clave ponen en Google o Yahoo para llegar aquí y leer sobre poesía erótica, sobre el deseo o sobre el amor que se ha extraviado. A pesar de todo lo soez que vemos en los medios, la gente aún busca el amor perdido, la belleza, la mejor poesía para regalar a la persona amada. Qué suerte que eso los traiga a esta página, pero qué lástima que ese nombre que buscan no exista aquí. Y qué suerte la del editor, que sólo soy un sueño que me he permitido presentar por él esta edición, los cuentos y poemas de Lissete Lanuza Sáenz, David Robinson, Héctor Collado, Leda García y Renán Alcides Orellana. O eso cree él, que no sabe que los fantasmas también soñamos, y una mujer muerta aún puede soñar con el amor y la poesía.

JLRP, editor
www.minitextos.org

4 comentarios:

Dioni dijo...

Excelente, hermano. Te sorprenderias de escuchar que otras cosas la gente busca en Google. Por ejemplo, a mi blog, casi siempre llegan por "El chavo del ocho", por uno de mis primeros posts, con imagenes de la serie, pero de vez en cuando, me entero que alguien llegó buscando "pacto con el diablo".
Saludos,.

Anónimo dijo...

Articulo en el apartado final de la revista.
gracias.
N. Baryn

The Black dijo...

La vida es algo que aveces no la entendemos.. y solo nos queda soñar!!

David Róbinson dijo...

¡Ey! Estos editoriales están de colección,,,